Vuelvo a las andadas con el blog. Lo siento por no haber escrito en dos semanas pero he estado bastante ocupada. Para no hacer una hiper-mega-entrada dividiré lo que me ha pasado todo este tiempo.
Hace dos semanas visitamos CHESTER, un pueblecito que se encuentra solo a unos 45 minutos del centro de Liverpool y, si te lo propones y lo coges con tiempo, puedes ir y volver en tren por solo 9 libras, como hicimos nosotras.
Pasamos allí el día y para sacarle partido al poco tiempo que teníamos, decidimos coger el bus turístico (como en muchos sitios, hay descuentos para estudiantes por lo que siempre es aconsejable preguntar). Nos habían recomendado dar una vuelta en el barco por el río Dee, por lo que compramos el pack entero (bus+barco) por unas 11 libras. Realmente, aunque la ciudad sea pequeña y se pueda ir andando a todos lados, merece la pena.
Lo primero que hicimos fue coger el autobús, esto nos ayudaría a orientarnos en la ciudad. No había audioguía por lo que la explicación era en inglés. No obstante, fue muy fácil entenderles, incluso hasta divertido porque podías preguntarles curiosidades, consejos sobre lo que hacer y, de vez en cuando, hacían comentarios graciosos sobre lo que veíamos. No había mucha gente usándolo pero siempre que se subía alguien pasaba a formar parte de la conversación que todos teníamos con los trabajadores.
A pesar de ser un pueblecito pequeño, es un lugar con encanto e historia al que sin duda volvería. Cada vez que el autobús giraba la esquina, había un nuevo edificio histórico esperándonos. La mayor parte de la arquitectura es de estilo victoriano aunque, según nos dijeron los guías, los colores blanco y madera de la mayoría de las casas, no ha sido siempre así.

También dimos una vuelta por el Grosvenor Park, parecido al Retiro pero con muy poca gente. Hay un pequeño tren en el que los niños pueden montar.
El paseo por el río fue bastante agradable. Fueron unos 30 minutos en los que estuvimos sentadas y observando las impresionantes casas que daban al río, queríamos comprarnos todas. Parecía un lugar idílico en el que vivir.
La catedral de Chester fue otra de las atracciones con las que quedamos impresionadas. Es gratis entrar por lo que nadie debería perdérsela. El patio del claustro es impresionante y tiene una escultura preciosa.

Además de la parte más monumental e histórica de Chester, también pudimos comprobar el ambientazo de un sábado de carreras de caballas. El hipódromo de Chester es uno de los más famosos y coincidimos con uno de los días grandes. Todo el mundo iba con traje y las señoras vestidas como si fueran a una boda. Había autobuses trayendo personas de todas partes y la estación de trenes estaba a rebosar. Al ser sábado,también paseamos por el centro donde había muchas tiendas y gente.
Fue un sábado muy entretenido en el que pudimos conocer un pedazo más de Reino Unido descubriendo un sitio al que espero volver.








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