No se si os habréis dado cuenta o lo habré mencionado en alguna ocasión pero, además de enseñar un poco de español por tierras inglesas, mi objetivo durante este año es poder llegar a conocer el mayor número de lugares por aquí arriba. Por ahora, no vamos mal: Liverpool, Chester y Manchester.

Puesto que teníamos que venir hasta Manchester para una formación, no podía permitirme volver a casa sin visitar la ciudad. Y así hicimos. Cogimos el YHA para 4 personas (20 pounds noche/persona) en una habitación privada y nos dispusimos a conocer la ciudad. El bufet para desayunar eran 5,20 libras pero como otros auxiliares se habían quedado, decidimos irnos a desayunar al Starbucks todos juntos, muy internacional, sí.
En esta ocasión , a pesar de haber autobús turístico, decidimos andar por la ciudad para conocerla. Había bastante ambiente por algún encuentro deportivo que había y la plaza del ayuntamiento y los bares del centro estaban llenos de gente bebiendo, participando en atracciones y disfrutando del buen tiempo. También había un mercadillo de artesanía y alimentación por lo que tanto el ambiente como la cercanía de los distintos monumentos nos ayudaron a tomar esta decisión.

El único problema que encontramos a lo largo del día era que hacía un poco más de aire y frío que en Liverpool pero sobrevivimos.
En la imagen de la derecha se puede ver cómo estaban los bares de detrás de la catedral de Manchester (que aparece en la imagen de más abajo).

La catedral se encuentra al norte de la ciudad pero es muy fácil ir hasta ahí desde cualquier parte (podríamos decir que se tarda una media hora como mucho en atravesar todo el centro).
Llegamos allí y, puesto que había una misa, no nos dejaron entrar. Decidimos ir a esperar en el museo del fútbol que, a nuestro parecer, no tenía nada interesante (la cosa más llamativa era que se podían tocar dos copas del equipo).
Al entrar a la catedral, una vez había acabado el "service" (como lo llaman aquí), vimos las distintas capillas (la mayoría con andamios) y, algo que siempre me ha sorprendido de este país, coincidimos con el almuerzo de todos los fieles de la iglesia, dentro de la misma (algo que nunca pasaría en España).
También visitamos:
-La biblioteca moderna.
-Rylands Library (donde se puede ir a estudiar y consultar libros además de disfrutar de su arquitectura).
-El arco del barrio chino (¡parece que hay uno en cada gran ciudad!).
-El museo de arte moderno (muy pequeño).
-El museo de Manchester (muy interesante, te puedes tirar toda la mañana ahí).
-El impresionante ayuntamiento.
-El teatro del Royal Exchange (merece la pena entrar pero está lleno de cafeterías lo cual hace que pierda el encanto).
-La iglesia de Santa María (a la que se refieren como "la gema escondida" por el retablo del altar que aparece en la imagen de más abajo).
Una vez vimos los distintos edificios importantes de la ciudad, preguntamos por un lugar especial en el que tomar un café. Nos mandaron a la Richmond Tea Rooms, una cafetería decorada como Alicia en el País de las Maravillas, muy cerca de la estación de autobuses y de la estación de tren de Picadilly. No obstante, no pudimos tomarnos nada porque el sitio estaba lleno y era necesario reservar. Sin duda, lo haremos para la próxima vez. Olía fenomenal y las tartas tenían una pinta increíble. El té cuesta unas 18 libras.
Para celebrar nuestra reunión de españoles decidimos cenar en La Tasca, un restaurante español en Deansgate. Pedimos un par de tapas para picar y sangría. Estaba todo bueno pero, como siempre en este país, más caro que en España. Decidimos darnos ese capricho aunque fuera un solo día y disfrutamos enseñándole a mi compañera china la gastronomía española.
El ambiente que se respira en Manchester es distinto al de Liverpool. Son ciudades que, dentro de su importancia, son completamente distintas. En Manchester parecía que había siempre más gente, hay muchos más edificios modernos y es mucho más cosmopolita. A mi, personalmente, me sigue gustando más la vida que puedo llevar en la ciudad de los Beatles pero fue algo sobre lo que estuvimos debatiendo a lo largo de todo el día.
Sin embargo, antes o después estoy segura de que volveré a visitar Manchester. Además, me han comentado que los mercadillos y las decoraciones de navidad son espectaculares allí.